“Acercándonos a los jóvenes para alejarlos de las drogas”
La cocaína…. el infierno blanco
Periódico El Pacto
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“Acercándonos a los jóvenes para alejarlos de las drogas”
Periódico El Pacto
La cocaína puede producir psicosis cocaínica, síndrome de conducta que guarda gran parecido con la esquizofrenia paranoide, con la que a veces se ha confundido. Debemos considerar al proceso adictivo como una enfermedad crónica .No podemos hablar de ‘curación’ pero si podemos afirmar que sus síntomas pueden eliminarse mediante una abstinencia total a toda sustancia psicoactiva.

Si bien no han conseguido aislarse los rasgos que permitan hablar en conjunto de una ‘personalidad adictiva’, sí encontramos algunas características implicadas en la adquisición de hábito, el mantenimiento y las recaídas. Estas ‘formas de ser’ no suelen ser causa de consulta por si mismas. En los centros de desintoxicación la intervención preventiva en el adolescente cobra importancia .En este sentido, los padres y educadores deberían prestar atención a determinados ‘puntos débiles’ y pensar en su desviación como un factor de riesgo.
La cocaína aumenta el riesgo de sufrir trombosis, derrame cerebral e infarto de miocardio, acelera la arterioesclerosis y provoca paranoia transitoria en la mayoría de los adictos. El uso continuo mediante la aspiración nasal de la cocaína (esnifar) puede producir congestión nasal, ulceración de la membrana mucosa, hasta perforación del tabique nasal.
La para recuperarse, para mantener una conducta adaptativa después de sufrir un intenso estrés, violencia, una catástrofe o experiencias traumáticas, se encuentra en estudios recientes como un concepto de utilidad a la hora de explicar el consumo de una droga tan presente y accesible como la cocaína.

El Infierno Blanco:

La cocaína es un estimulante que funciona mediante la modulación de la dopamina, un neurotransmisor que se encuentra en ciertas neuronas del cerebro. Ha sido llamada la droga de los años ochenta y noventa por su gran popularidad y uso durante décadas. Sin embargo, la cocaína no es una droga nueva. En realidad, existe desde hace más de 100 años, mientras que las hojas de la coca se han usado durante miles de años y no como un potente estimulante recreativo, sino como hierba medicinal y para la atención de infusiones.

La cocaína usualmente se vende en la calle ilegalmente en forma de un polvo blanco, cristalino y fino. Generalmente los traficantes la mezclan con otras Sustancias, cuentos como maicena, talco o azúcar; o con drogas como la procaína (un anestésico local de estructura química parecida), o con otros estimulantes, como las anfetaminas (por ejemplo, metanfetamina).

También se vende en una forma llamada ‘crack’, roca, y bazuco (en Colombia y el Caribe), en forma de piedrecitas blancas o amarillas procesada con otras sustancias.
La cocaína puede provocar impotencia sexual o disfunción eréctil, puede producir complicaciones cardiovasculares en las arterias del corazón y del cerebro, lo que puede provocar infarto del corazón. El riesgo de morir por una sobredosis de cocaína es para los consumidores de cocaína aproximadamente 20 veces menor que para los consumidores de heroína. En Alemania menos del 2% de los muertos por drogas mueren por una sobredosis de cocaína. El riesgo de morir por una intoxicación de mezcla es sensiblemente
mayor. La cocaína puede producir psicosis cocaínica, síndrome de conducta que guarda gran parecido con la esquizofrenia paranoide, con la que a veces se ha confundido.

Gentileza de Robert Parker