“Acercándonos a los jóvenes para alejarlos de las drogas”
Drogas ¡Cuidado: niños en la vía!
Periódico El Pacto
Las circunstancias actuales nos dicen
que en la vía principal o calles
aledañas a una escuela o colegio,
igual que sucede en materia vial, es
necesario ubicar a la vista de docentes,
estudiantes, padres de familia y
autoridades en general, un rótulo preventivo
que alerte de un nuevo peligro
que acecha a nuestros escolares:
la droga.

¡Cuidado, niños en la vía! Es lo
que hay que hacer notar de cara a la
droga que recorre los alrededores de
nuestras escuelas, tras comprobarse
que a nivel colegial, ya hizo ingreso y
se encuentra inclusive en las aulas.
¡Cuidado, drogas en la escuela!
Es, lamentablemente ¡una realidad
comprobada!
Así lo advirtió la Doctora Guissele
Amador, Directora del IAFA, al señalar
que en Costa Rica las estadísticas revelan
un descenso alarmante en cuanto
a la edad de inicio en el consumo de
drogas.

Amador Muñoz puntualiza que
de acuerdo con la “Encuesta Nacional
Consumo de Drogas Costa Rica 2006”,
que es la investigación más reciente
entre la población estudiantil (actualmente
está en proceso un nuevo estudio)
la edad de inicio bajó a los 11
años.

Un problema multisectorial
La Directora del IAFA indica que
esta situación tiene sus causas en una
multiplicidad de factores, algunos de
los cuales explica en aspectos como
los siguientes:

- Mayor permisividad y facilidades
para la distribución
“No porque no haya leyes, sino
por que estas no se cumplen, situación
que resulta favorecida por la actitud
equivocada de la mayoría de la gente
que no está denunciando las violaciones
a la ley y que no
está cuidando
como debiera a sus hijos”
- Creciente distribución
de drogas ilícitas
“Hay un aumento
importante de distribución
en las inmediaciones
de nuestras
escuelas y colegios,
por parte de adultos
irresponsables. Además,
proliferan las fiestas
de barra libre donde
por 5 mil colones dan toda
clase de licor a chiquillas y chiquillos
de 11, 12, 13 años.”
Inicio en el
consumo
baja a edades
escolares
- Pérdida de la religiosidad
“Las estadísticas son claras: los
niños y jóvenes formados en hogares
cristianos y con mayor acercamiento a
Dios, son los que menos caen en drogas”


- Desvalorización del ser
“La preocupación por comprar y
tener, ha desvalorizado la importancia
del ser. Urge volver a una formación
que priorice en la importancia de ser
honestos, responsables, íntegros, dignos,
decentes, donde se nos valore
por lo que somos y no por lo que materialmente
tenemos”


- Desintegración familiar
“Es algo que merece toda la atención
ya que el deterioro del núcleo
familiar obviamente viene a ser el origen
de todos los males, sin duda”
Prevenir es un trabajo de todos
Para evitar los dolores, el sufrimiento
y los grandes males y desgracias
que genera la drogadicción, hay
que prevenir, es la acción más eficaz y
más al alcance de todos.
Prevenir es un trabajo de todos
Para evitar los dolores, el sufrimiento
y los grandes males y desgracias
que genera la drogadicción, hay
que prevenir, es la acción más eficaz y
más al alcance de todos.


               En palabras de la Directora
               del  IAFA: “En prevención,
               todos tenemos que aportar,
               desde la municipalidad,  el
               colegio, la escuela, la co -
               munidad y la familia”.


               La municipalidad
Por lo general el drogadicto
sufre una falta de amor.
La barra libre es una modalidad
que atrapa a los jóvenes.
Es imprescindible que en
la comunidad haya espacio
para el deporte y la recreación.
crea espacios para el sano entretenimiento,
esparcimiento y diversión de
nuestros niños y jóvenes, y, muy importante,
velando y controlando para que
no haya ventas de droga, ni incumplimientos
a la ley en ese sentido.

La escuela y el colegio complementando
la educación, la comunidad cuidando
su entorno y propiciando actividades
donde se comparta sanamente
en paz y alegría, y la familia cultivando
en el día a día niños y jóvenes buenos,
de principios y valores.

“Es en la familia donde se deben
desarrollar niños con capacidad para tomar
decisiones, para manejar la presión
que ejercen los compañeros y amigos
que inducen al consumo de droga; es en
la familia donde se tiene que enseñar
al joven a ser crítico ante los mensajes
publicitarios, a mantener un círculo de
amigos no consumidores de droga”, advierte
la Doctora Amador quien añade:

“Es en el núcleo de la familia donde
se debe inculcar la capacidad para solucionar
problemas en forma efectiva sin
necesidad de recurrir a una droga, así
como capacidad para sentirse bien con
uno mismo, verse en el espejo y decir
estoy bien y no que aparezca alguien y
me convenza de que estoy mal y que tomando
algo como alcohol puedo estar
mejor”
“Para ello es necesario que el niño
y el joven sean bien tratados en sus casas,
en sus hogares, que sus familia les
den permanentemente amor, cariño y
disciplina”


Es claro que una comunidad donde
no existan lugares de recreación y de
sano compartir, es una comunidad que
impulsa a sus niños y jóvenes hacia el
peligro de la droga, igual que lo hace
una familia donde se maltrate físicamente,
de palabra o con sarcasmo a un
hijo que en consecuencia, no desea regresar
ni estar en su casa.

“El consumo de drogas en Costa
Rica, constituye uno de los problemas
de salud más importantes ya que incide
sobre aspectos trascendentales de la
vida pública y privada”, subraya la Directora
del IAFA.

“La inseguridad ciudadana, la violencia
doméstica y comunal, los accidentes
traumáticos, así como los aspectos
orientados al mejoramiento de la
calidad de vida de la población, se relacionan
íntimamente con el consumo y el
abuso de sustancias”, concluyó.